Home Blog La Muerte

La Muerte

by admin

La Muerte:
La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de al lado. Yo soy yo, vosotros sois vosotros. Lo que somos unos para los otros seguimos siéndolo. Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente. No toméis un aire solemne y triste. Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad, sonreíd, pensad en mí. Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra.

La vida es lo que siempre ha sido. El hilo no se ha cortado. ¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente? ¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista? Os espero; No estoy lejos, sólo al otro lado del camino. ¿Veis? Todo está bien.

No lloréis si me amabais. ¡Si conocierais el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudierais oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos! ¡Si pudierais ver con vuestros ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudierais contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!

Creedme: cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas.

Volveréis a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con vosotros por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás.
San Agustín de Hipona.
Comienzo esta nota de la cual ya ven trata sobre el misterio de la humanidad “La muerte”.
Muchos profesionales de la salud cuando dan su opinión respecto al tema solo dicen que es un cuerpo que pasó por este mundo, que no hay nada más. Otros más abiertos al tema dicen que quizá hay cierta paz y alegría de continuidad ya que la inteligencia, las obras tanto malas como buenas son lo que a uno le queda. La Pscicóloga reconocida Pilar Sordo habla de la alegría de volver a ver a sus seres queridos. Filosóficamente hay muchas posturas en las que no quiero hacer énfasis para no entrar en confusiones aunque me gusta lo que dijo Sócrates antes de tomar cianuro en su juicio. O me encontraré con los más sabios del mundo junto a los Dioses o de lo contrario será la nada y listo.
Existe una experiencia hermosa que quiero compartirte.
Un misionero estaba junto a los suyos, los evangelizados que aún tenían ciertos temores ya que ellos creían que del otro lado de un río que tenían frente habían espíritus que te mataban cuando intentas cruzar. El misionero para pasar caminando les dijo que no teman y él les demostraría que no hay nada malo y que era necesario cruzar para predicar. Tuvo su primer paso en el río y gritó_ ¡No hay ningún espíritu! ¡vengan!. El hombre confiado pero los nativos temerosos no creyeron por lo tanto el hombre siguió hasta la otra orilla y estaba sumergido hasta la cintura y gritó lo mismo que antes y aun así los nativos temían. Llegando hasta casi la otra costa vuelve a gritar y siguen con miedo y sin creer hasta que antes de salir del río en la otra costa le dice_ ¡Les demostraré que nada malo hay aquí en el agua! Me sumergiré del todo y sabrán que no hay nada. Así fue que el hombre de Dios se sumergió hasta el fondo y nadó hasta la otra orilla y grito_ ¿Ven?. Ahí los nativos alegres creyeron y los de la otra orilla creyeron en Dios también.
Nuestro Señor puso en nuestro corazón la búsqueda de eternidad ( Elesiastés 3, 13) Los apóstoles luego de pasar tiempo con Él creyeron por 4 factores.
1: Al igual que el misionero se puso en camino por el agua del río El Señor resucitó a la hija de Jairo
2: El misionero caminó hasta meterse medio cuerpo. El Señor resucitó al hijo de una viuda sin la fe de nadie
3: El misionero llega hasta la otra orilla: El Señor resucitó a su amigo Lázaro luego de 4 días muerto.
Con 3 demostraciones no bastó asique hubo una cuarta en la que el misionero se sumergió el Señor murió el mismo y demostró que no hay aguijón en la muerte y como dice el Apóstol San Pablo en Colosences 3,1 que miremos las cosas del cielo y pensemos en ellas.
Desde mi experiencia tuve algunos momentos donde tuve la certeza de Dios en el más allá y te la quiero compartir. Superando todo obstáculo con oración y mucho miedo el virus del VIH hoy indetectable, el hígado casi muerto por la cirrosis pude ver cuanto Dios me amaba en medio de mis gritos de dolor. En una gran depresión pude ver que algo diferente había en el padecimiento de mi vida cuando hice entrega del sufrimiento. Luego sin esperarlo sané y algunas de las tantas promesas que Dios me hizo de que viajaría a lugares inhóspitos se cumplieron luego de padecer y hacerme más sencillo en la vida.
Cuando viajé a predicar a España sentía el aroma de eternidad por donde caminaron algunos Apóstoles como Santiago y más aún cuando visité Medjugorie. Nuestra Madre de manera muy real se hace presente sobrenaturalmente en visiones y palabras las cuales estuve allí. No hay duda de que la muerte solo es una pascua. Pascua=Paso Es el paso de la vida a la vida
“Que Dios los Bendiga queridos hermanos”
Luis Diego Islas ( Laico consagrado) Predicador y cantante Católico itinerante.

You may also like

Leave a Comment

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More

Privacy & Cookies Policy